17/07/2026
Las autoridades SAT, IMSS, INFONAVIT siguen ampliando el alcance de sus revisiones. Mientras, algunos patrones siguen creyendo que eso de los trabajadores reciban de "diferentes" patrones el pago de sueldos, bonos, comisiones, premios ES UNA GRAN ESTRATEGIA...
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¿Todavía no nos queda claro que la fiscalización algorítmica está cerrando definitivamente el paso a las llamadas "estrategias de pago de salarios" mediante terceros?
¡𝗔𝗺𝗶𝗴𝗼, 𝗗𝗔𝗧𝗘 𝗖𝗨𝗘𝗡𝗧𝗔!
Vamos...
Ya dejemos atrás esa supuesta sorpresa.
Seamos honestos.
Desde este espacio nos leen empresarios, contadores, abogados, especialistas en recursos humanos... y también las propias autoridades.
Lo publicado hoy no apareció de la nada.
Es una pieza más de una infraestructura legal que lleva años construyéndose.
Por eso, más que analizar el criterio publicado esta mañana, quiero proponer un ejercicio de retrospección.
Porque cuando observamos la evolución de las reformas, de las Prácticas Fiscales Indebidas, de los Acuerdos del H. Consejo Técnico del IMSS y de las modificaciones al propio CFDI, la conclusión termina siendo mucho más contundente:
La fiscalización algorítmica ya no admite la fragmentación artificial de la nómina mediante terceros.
Primero... Lo publicado hoy en el DOF no representa más que una Práctica Fiscal Indebida adicional dentro de una larga secuencia de conductas que la propia autoridad fiscal lleva años identificando y cerrando. Vamos... tampoco hay que hacerse los sorprendidos. 𝗗𝗲 𝘃𝗲𝗿𝗱𝗮𝗱 𝗮𝗹𝗴𝘂𝗶𝗲𝗻 𝗽𝘂𝗲𝗱𝗲 𝘀𝗼𝘀𝘁𝗲𝗻𝗲𝗿 𝘀𝗲𝗿𝗶𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗾𝘂𝗲 𝗶𝗱𝗲𝗻𝘁𝗶𝗳𝗶𝗰𝗮𝗿 𝗳𝗮𝗰𝘁𝗼𝗿𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗿𝗶𝗲𝘀𝗴𝗼 𝗽𝘀𝗶𝗰𝗼𝘀𝗼𝗰𝗶𝗮𝗹 𝗼 𝗰𝗼𝗻𝘀𝘁𝗿𝘂𝗶𝗿 𝘂𝗻 𝗲𝗻𝘁𝗼𝗿𝗻𝗼 𝗼𝗿𝗴𝗮𝗻𝗶𝘇𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹 𝗳𝗮𝘃𝗼𝗿𝗮𝗯𝗹𝗲 𝘁𝗲𝗻𝗶́𝗮 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗳𝗶𝗻𝗮𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗶𝗻𝗰𝗿𝗲𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮𝗿 𝗲𝗹 𝗽𝗮𝘁𝗿𝗶𝗺𝗼𝗻𝗶𝗼 𝗱𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗽𝗲𝗿𝘀𝗼𝗻𝗮𝘀 𝘁𝗿𝗮𝗯𝗮𝗷𝗮𝗱𝗼𝗿𝗮𝘀? ¡Por supuesto que no! Esa nunca fue —ni será— la finalidad de la NOM-035-STPS. Precisamente por eso, lo publicado hoy no debería sorprender absolutamente a nadie.
Segundo... Más allá del protagonista de hoy, llevamos años viendo exactamente la misma película con distintos actores. Un patrón pagaba el salario; otro los bonos; otro la previsión social; otro los planes de pensiones; otro los incentivos; otro las compensaciones. Cambiaban los nombres, cambiaban los vehículos jurídicos, cambiaban las justificaciones... pero el objetivo siempre era el mismo: fragmentar artificialmente la remuneración derivada de una sola relación laboral. Mientras eso ocurría, el IMSS consolidaba criterios mediante Acuerdos del H. Consejo Técnico para integrar al salario base de cotización aquellos conceptos que, en esencia, eran salario; y paralelamente el SAT endurecía el estándar de materialidad hasta llegar a exigir que los CFDI amparen operaciones existentes, verdaderas o actos jurídicos reales. ¿De verdad alguien sigue creyendo que todas esas reformas y criterios caminaban hacia lugares distintos?
Tercreo... En diciembre de 2025 lo advertimos. Hoy ya no queda margen para la duda. Las autoridades no están persiguiendo un esquema en particular; están desmantelando toda estrategia que pretenda separar artificialmente al patrón de la remuneración del trabajador. Si alguien todavía cree que basta con cambiarle el nombre al vehículo jurídico para seguir pagando salarios mediante terceros, probablemente dejó de leer la evolución normativa hace varios años. 𝑻𝙤𝒅𝙤 𝙡𝒐 𝒅𝙚𝒎𝙖́𝒔 𝒚𝙖 𝙣𝒐 𝒑𝙚𝒓𝙩𝒆𝙣𝒆𝙘𝒆 𝒂𝙡 𝙩𝒆𝙧𝒓𝙚𝒏𝙤 𝙙𝒆 𝒍𝙖 𝙥𝒍𝙖𝒏𝙚𝒂𝙘𝒊𝙤́𝒏; 𝙥𝒆𝙧𝒕𝙚𝒏𝙚𝒄𝙚 𝙖𝒍 𝒕𝙚𝒓𝙧𝒆𝙣𝒐 𝒅𝙚𝒍 𝒓𝙞𝒆𝙨𝒈𝙤.
Cuarto... Y aquí viene la parte que muchos siguen minimizando. El propio legislador sí reconoció un supuesto en el que puede intervenir un tercero dentro de una relación de trabajo. 𝑷𝒆𝒓𝒐 𝒏𝒐 𝒍𝒐 𝒅𝒆𝒋𝒐́ 𝒂 𝒍𝒂 𝒊𝒎𝒂𝒈𝒊𝒏𝒂𝒄𝒊𝒐́𝒏 𝒅𝒆 𝒍𝒂𝒔 𝒆𝒎𝒑𝒓𝒆𝒔𝒂𝒔, 𝒏𝒊 𝒂𝒍 𝒊𝒏𝒈𝒆𝒏𝒊𝒐 𝒅𝒆 𝒍𝒐𝒔 𝒂𝒔𝒆𝒔𝒐𝒓𝒆𝒔, 𝒏𝒊 𝒂 𝒍𝒂 𝒄𝒓𝒆𝒂𝒕𝒊𝒗𝒊𝒅𝒂𝒅 𝒅𝒆 𝒍𝒂𝒔 𝒆𝒔𝒕𝒓𝒖𝒄𝒕𝒖𝒓𝒂𝒔 𝒄𝒐𝒓𝒑𝒐𝒓𝒂𝒕𝒊𝒗𝒂𝒔. Le dio un nombre: régimen de subcontratación de servicios especializados (REPSE). Porque el REPSE no es una puerta de escape; es, precisamente, la puerta de entrada al régimen de fiscalización más estricto en materia laboral, fiscal y de seguridad social.
Quinto... Mientras muchos únicamente observaban las Prácticas Fiscales Indebidas del SAT, el IMSS iba construyendo exactamente la misma infraestructura desde otra trinchera: los Acuerdos del H. Consejo Técnico. Ahí no solo se fueron definiendo criterios para integrar correctamente el salario base de cotización. También comenzaron a consolidarse modelos de fiscalización cada vez más coordinados. El mejor ejemplo es la industria de la construcción, donde hoy ya no basta revisar únicamente el SIROC o únicamente el REPSE. La propia autoridad cruza ambas fuentes de información para verificar que la obra, los trabajadores, la subcontratación especializada y las obligaciones de seguridad social describan una sola realidad. Ese es precisamente el patrón que muchos siguen sin advertir: 𝒍𝒂𝒔 𝒂𝒖𝒕𝒐𝒓𝒊𝒅𝒂𝒅𝒆𝒔 𝒅𝒆𝒋𝒂𝒓𝒐𝒏 𝒅𝒆 𝒇𝒊𝒔𝒄𝒂𝒍𝒊𝒛𝒂𝒓 𝒅𝒐𝒄𝒖𝒎𝒆𝒏𝒕𝒐𝒔 𝒂𝒊𝒔𝒍𝒂𝒅𝒐𝒔; 𝒂𝒉𝒐𝒓𝒂 𝒇𝒊𝒔𝒄𝒂𝒍𝒊𝒛𝒂𝒏 𝒍𝒂 𝒄𝒐𝒉𝒆𝒓𝒆𝒏𝒄𝒊𝒂 𝒊𝒏𝒕𝒆𝒈𝒓𝒂𝒍 𝒅𝒆 𝒕𝒐𝒅𝒂 𝒍𝒂 𝒓𝒆𝒍𝒂𝒄𝒊𝒐́𝒏 𝒍𝒂𝒃𝒐𝒓𝒂𝒍.
Y precisamente porque toda esa información hoy se encuentra estructurada digitalmente y puede cruzarse entre distintas autoridades, la fiscalización dejó de depender de expedientes aislados para comenzar a operar sobre patrones de coherencia.
¡𝗔𝗺𝗶𝗴a, 𝗗𝗔𝗧𝗘 𝗖𝗨𝗘𝗡𝗧𝗔!..." Sí, así como diría Yuri. Hoy prácticamente todo gira alrededor del CFDI de nómina.
Ese XML que muchos siguen tratando como un simple recibo de pago.
Ese que otros piensan que únicamente sirve para timbrar la nómina. ¡Qué ternura!
Porque mientras muchos lo siguen viendo como un archivo sin importancia, las autoridades lo han convertido en el punto de encuentro entre el SAT, el IMSS, el INFONAVIT y la STPS.
Después llegan las cartas invitación, las diferencias de cuotas, las revisiones o los créditos fiscales...
y todavía preguntan: "¿𝘾𝙤́𝙢𝙤 𝙨𝙚 𝙙𝙞𝙚𝙧𝙤𝙣 𝙘𝙪𝙚𝙣𝙩𝙖?"
𝘼𝙢𝙞𝙜𝙖... 𝙙𝙖𝙩𝙚 𝙘𝙪𝙚𝙣𝙩𝙖. 𝙇𝙤 𝙦𝙪𝙚 𝙣𝙚𝙘𝙚𝙨𝙞𝙩𝙖 𝙚𝙡 𝘾𝙁𝘿𝙄 𝙙𝙚 𝙣𝙤́𝙢𝙞𝙣𝙖 𝙮𝙖 𝙣𝙤 𝙚𝙨 𝙨𝙤𝙡𝙖𝙢𝙚𝙣𝙩𝙚 𝙪𝙣 𝙩𝙞𝙢𝙗𝙧𝙖𝙙𝙤. 𝙉𝙚𝙘𝙚𝙨𝙞𝙩𝙖 𝙙𝙚𝙗𝙞𝙙𝙖 𝙙𝙞𝙡𝙞𝙜𝙚𝙣𝙘𝙞𝙖.