27/05/2026
De lo que es real y lo que no lo es
La búsqueda de la distracción
Tengo un amigo, aunque creo que a todos mis amigos les ha pasado alguna vez, que tuvo una fuerte decepción amorosa, de esas llenas de traición, mentiras, descaro, que bien podría haber sido sacada de un libro de ficción.
La historia y el daño son reales, como en la canción El Recuento de Los Daños, sí ya sé que soy viejo. Es que esta canción fue la que me acompañó en varias de mis decepciones amorosas que también fueron como tremendos holocaustos.
Nos entenderás si es que te han roto el corazón alguna vez, que sientes como si te quisieras morir, que todo se vuelve frío y oscuro, o te puedes llenar de una rabia incontrolable, o simplemente la vida pierde todo sentido.
Ahora bien, ya una vez pasado el periodo de duelo, todo el sufrimiento que podría venir después ya no está basado en hechos reales. En una conferencia de uno de mis mentores nos compartió la historia de una señora que estaba súper deprimida, abatida, estancada en su vida por la traición de su marido, cuando mi mentor le pregunta cuándo había pasado todo eso le dice que había sido 37 años atrás. El primer año si el villano fue el marido, los siguientes 36 el villano era ella que decidió quedarse atrapada en esa historia y definió su vida desde ahí.
Un hecho es real, la repetición en nuestra memoria del mismo es ficción, invento, alucinación, que además aderezamos de detalles y exageraciones que hacen que la historia suene más apetecible cada vez que la repetimos con nuestros amigos, conocidos, con los prestadores de servicios y con el terapeuta.
A todos nos pasan cosas feas, eso es inevitable, pero lo que si podemos evitar es que nos siga afectando. Tenemos en nuestras manos la decisión de avanzar a pesar de las circunstancias, de resignificar cualquier drama en nuestra vida a nuestro favor, hasta hacer facturable la tragedia como Shakira.
Cuando le sucedía en tiempo real toda la tragedia a mi amigo, le sugerí que hiciera un libro porque la historia esta buena. Lo mejor de todo es que me hizo caso y si te quieres enterar del chisme completo pues ahí lo tienes.
Lo que provocó todo este artículo no es simplemente hacerle publicidad descarada al libro de mi amigo, sino que me llamó en la mañana porque vio una publicación del villano de la historia y lo hizo sentirse muy mal. La perspectiva, que fue lo que le dije a él y te quiero regalar a ti, es que eso no es real.
En nuestra vida solo es cierto lo que decidimos ver, a lo que le ponemos atención, lo que permitimos que nos afecte, ojo, casi todo es un invento de la mente. Podemos seguir sufriendo por lo que nos pasó hace años o concentrarnos en algo más importante para nuestra vida y construir desde ahí.
Me preguntó: ¿por qué los seres humanos le damos tanta vuelta a lo que nos hizo daño? Fácil. Buscamos algo que nos distraiga, que nos entretenga mientras no tenemos nada mejor que hacer. Lo importante, que requiere de toda nuestra atención, como escribir un libro, montar un negocio, elegir una estrategia de marketing, ver como hacer mejor tu trabajo, desarrollarte personalmente, eso debería ser más real que el tik-tok que nos consume horas sin dejarnos nada a cambio.
Lo que ves en redes sociales no es real, es distracción.
A mi amigo le diría que puede seguir sufriendo por esa persona que ya solo vive en el mundo virtual, o que puede concentrarse en hacer que su libro sea best seller. Una opción es distracción, la otra negocio.
¿Qué sería mejor que eligiera?
— J.