29/03/2026
«¿Cuántas voces, de esas que se hacen llamar "amigas", se asomaron esta semana a tu silencio para preguntar, simplemente, cómo estás?
Al lanzarme esta pregunta, el eco de la respuesta me dejó atónito. Los invito a que midan el peso de sus propios silencios y descubran la materia real de la que están hechos quienes los rodean. ¿Habitamos un jardín de afectos verdaderos o somos apenas un escaparate donde otros se detienen por conveniencia?
¿Quién sostiene la guardia al pie de una cama de hospital? ¿A qué abismo se marchan los que juraron lealtad cuando el frío de la carestía golpea la puerta? En mi bitácora personal, el inventario es nítido: guardo el nombre exacto de cada mano que se cerró justo cuando más necesitaba que se abriera. Ellos también lo saben. Pero, ¿acaso les inquieta? ¿O es que hemos sucumbido a este egoísmo crónico que, como una marea lenta, nos va arrebatando la última brizna de empatía?»