24/05/2026
Había una vez una mamá que llevó a su hijo a la psicóloga porque le notaba con miedos y ansiedad. Ella creía que a su hijo le pasaba algo porque era “diferente” al resto. Sí, y tanto que era diferente, su hijo fue evaluado con Altas capacidades.
La mamá se asustó mucho. Siempre había notado que su hijo era más maduro por su edad pero saber que tenía un superdotado en casa y que ella era la máxima responsable de él le entró miedo.
🤔¿Estaré a la altura como madre? ¿Cómo se educa a un niño superdotado? ¿Y ahora qué hago? ¿Le tengo que cambiar de colegio? … Se preguntaba ella
La psicóloga le explicó cómo funciona el cerebro neurodivergente, cómo es la vida, infancia, las inquietudes, los miedos,… de las personas con Altas capacidades intelectuales y la mamá le contestó con cara sorprendida “acabas de definir mi infancia, adolescencia y vida adulta” 😳
También le dijo que es genético y que sería muy bueno que ella se evaluara y su hija de 4 años también porque el comportamiento de la pequeña también cuadraba con las Altas capacidades.
La mamá se evaluó y efectivamente, la mamá también salió diagnosticada con Altas capacidades intelectuales con perfil superdotación.
La niña fue evaluada también cuando cumplió los 6 años y también. Altas capacidades + TDAH (lo que se conoce como “doble excepcionalidad”)
La mamá ya no sabía si reír o llorar porque por un lado todo tenía sentido, su día a día y el de los niños cuadraba exactamente con estos perfiles pero por otro lado sentía una responsabilidad ante la situación que sabía que NO PODÍA FALLAR.
Y así fue cómo la mamá cogió más fuerza que nunca y defendió a sus niños ante todo y ante todos, sus hijos se sintieron más comprendidos que nunca y los 3, juntos y por separado, empezaron a brillar ✨ cada vez más sabiendo que lo único que deben hacer es ACEPTARSE y SER ELLOS MISMOS💕
En esta foto: yo 🙋♀️ con mis pequeños diamantes 💎 en el festival de patinaje de mi niña 👧🏼