13/04/2021
▶️ El Ayuntamiento de Oviedo, víctima del 'fraude del CEO', denuncia que le han estafado 60.000 euros
▶️ Los timadores se hicieron pasar por una contratista municipal para lograr que Tesorería cambiase la cuenta en la que ingresaba los pagos
Los tiempos adelantan que es una barbaridad. Los estafadores, sin dejar de lado el negocio clásico - el 'tocomocho', el 'italiano extrovertido' o el 'abrazo cariñoso'-, han ido haciéndose su propia transformación digital y el Ayuntamiento de Oviedo ha sido víctima de ella y de su ingenio: más de 60.000 euros le han 'volado' a cuenta del 'fraude del CEO'. El nombre de la estafa hace referencia a que el timador se hace pasar, vía telemática, por el consejero de una empresa con negocios con la administración y aprovecha para desviar el pago destinado a la empresa real a una cuenta bancaria propia en algún país extranjero.
A Oviedo le hicieron una versión más de andar por casa. Los timadores, según la denuncia obrante ante la Policía Nacional, remitieron un correo electrónico en nombre del Grupo Eulen el pasado 22 de marzo. En el mismo, se solicitaba cambiar la cuenta en la que el Ayuntamiento le abonaba sus servicios; incluso, en el cuerpo del mensaje, se mencionaba a la contable de la empresa.
Correo electrónico
Los funcionarios no sospecharon nada. Según explicó la tesorera municipal, Reyes Aldecoa, a los agentes, «es habitual» que las empresas utilicen el correo electrónico para comunicarse con la Tesorería. Ese mismo día, en contestación, se recibió un segundo correo electrónico en el que el 'falso' Grupo Eulen facilitaba los nuevos datos bancarios, con ficha de acreedores y certificado de titularidad bancaria, por lo que los funcionarios procedieron a dar de baja la anterior y dar de alta la nueva. Tres días más tarde, Tesorería libró el pago mensual a Eulen por sus servicios: 60.183 euros. Lo hizo mediante cuatro transferencias desde la cuenta operativa municipal en el BBVA el mismo día 25.
El engaño solo se descubrió el día 6 de abril, cuando al utilizar los técnicos la aplicación de registro de facturas electrónicas las cuentas bancarias no encajaban. Una llamada a la empresa acabó por confirmar el engaño, por lo que la tesorera acudió a formular la correspondiente denuncia.
Los intentos por recuperar el dinero anulando las transferencias han sido infructuosos hasta el momento. Podía ser peor, Valencia transfirió cuatro millones de euros por unos coches de metro a un 'falso CEO', que acabaron perdidos en Hong Kong.