28/04/2026
EL ÁNGEL, EL DEMONIO Y LILI PINK.
Un ingeniero industrial que conozco hace algunos años, cada vez que escucha noticias que tienen que ver con defraudación al fisco, me dice: "Camilo, usted era para que tuviera más plata, solo es que no se deje agarrar".
Y se equivoca, porque ni tengo plata para querer o necesitar "más" y porque encuentro placer en dormir tranquilo siendo coherente con mis consejos.
La otra cara de la moneda es un colega que también se manifiesta en mi WhatsApp cuando suceden estas cosas y me dice: "Don Camilo, nos hemos preocupado tanto por "ser", que hemos olvidado "parecer".
Serlo es fácil, pero parecerlo y a la vez hacerlo bien... ¡Vaya reto!".
Refiriéndose a que siempre los contadores somos tan importantes como necesarios y que ese poder debemos usarlo para bien y no para tirarlo todo por el abismo y de paso "enlodar" la imagen de una sufrida profesión.
¿Cuál el ángel? ¿Cuál el demonio?
Tomado de la red.