01/06/2026
Como iglesia, tenemos la responsabilidad de orar por nuestra nación. La amamos y anhelamos que Dios guíe cada paso de nuestro país. Nuestra confianza no está en los hombres, sino en el Señor, Rey sobre todo rey.
“Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová.” — Salmo 33:12