28/05/2026
Durante años se instaló la idea que dormir menos era una señal de compromiso, ambición o productividad.
Y muchas personas siguen sosteniendo esa lógica.
Trabajan una hora más.
Responden un par de mensajes más.
Terminan una tarea más.
Sin darse cuenta que al día siguiente no están trabajando con la misma capacidad mental.
Porque el costo de dormir poco rara vez aparece en el momento.
Aparece después.
En una conversación mal gestionada.
En una decisión apresurada.
En una reacción que no ayudó.
En una oportunidad que no viste.
Y cuando liderás, ese costo no lo pagás solo vos con tu salud y relaciones personales.
También lo paga tu equipo, tu negocio y los resultados que intentás construir.
❤️Silvia
🤔¿Cuántas horas dormiste anoche?