24/05/2026
Muy bien
Mientras millones de personas publican fotos grupales sin pensarlo dos veces, una estudiante decidió hacer algo que casi nadie hace hoy en internet: proteger la privacidad de los demás.
Antes de subir su foto de graduación, colocó emojis sobre el rostro de cada uno de sus compañeros para evitar mostrar sus caras sin consentimiento. La imagen rápidamente se volvió viral y abrió un enorme debate sobre privacidad, respeto digital y el derecho que tiene cada persona sobre su propia imagen.
Muchas personas aplaudieron el gesto porque en una época donde una sola foto puede terminar circulando por todo el mundo en segundos, cada vez más personas sienten preocupación por aparecer en publicaciones que nunca autorizaron. Otros incluso dijeron que el acto mostró un nivel de consideración que rara vez se ve en redes sociales actualmente.
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