04/05/2025
¿Quién dijo que las abogadas solo somos corbatas, rigidez y perfección sin descanso?
También somos alma, intuición, sensibilidad, fuerza y propósito.
Somos mujeres que no se conforman con un rol impuesto, que eligen escribir su historia desde la autenticidad.
No todas las abogadas soñamos con lo mismo…
Y no todas necesitamos encajar para brillar.
Hoy te lo digo claro:
No tienes que elegir entre tu carrera y tu esencia. Puedes ser ambas.
Una mente brillante y un corazón que late con propósito.
Soy abogada. Soy mujer visionaria. Soy Sisu. Y estoy aquí para vivir en equilibrio, no en sacrificio.